miércoles, 8 de enero de 2014

Va ciego de vacío.

La cosa es simple: no sé sobre qué coño escribir. Ni qué escribir. Así que no me queda más remedio que escribir sobre eso. Como otros tantos cientos de escritores que se vieron abrumados por la infinidad de cosas que ofrece este mundo. Hay mucho donde elegir: uno puede escribir sobre historia, sobre decadencia, sobre ambas cosas juntas (tan ligadas están que resulta más cómodo) sobre política, sobre amor y sexo, sobre sofás: sofás mullidos y cómodos que te rompen la espalda, sofás duros y rectos diseñados para una buena postura, sofás paradójicos, sofás para el amor y el sexo, sofás para los políticos; sobre drogas, sobre cosas sin apariencia de drogas que resultan ser más adictivas, letales y placenteras que cualquier droga conocida, sobre el vacío  (que es lo que no me ha quedado más remedio que elegir, en una de sus múltiples formas), etc, etcétera, et cetera. Sin embargo, a veces, ante nuestros ojos, toda esa variedad se junta en un galimatías furibundo, huracanado y polvoriento que nos ciega y nos deja sin opciones, sin esperanza artística, que nos tira al suelo de la apatía; y cada uno se tiene que buscar la forma de sobrevivir a esa tormenta conceptual. Yo me remito al anterior paréntesis: he elegido adentrarme metalingüísticamente en el vacío literario con la esperanza de hallar algo que me permita salir de él. No soy el primero ni el último, pero nadie es mejor por ser el primero ni peor por ser el último. Ni lo contrario, mucho menos. Aquí todos estamos igual, sin saber qué coño decir de todo este caos en el que se ha convertido la existencia moderna, la supervivencia en la jungla de cristal. Claro que tiro de tópicos, ¿por qué coño no iba a tirar de tópicos? Este es mi texto, no pretendo escribir un manifiesto vanguardista que nos saque de esta zanja a todos los que nos hemos perdido en las enredaderas del siglo XXI. Qué coño, ningún manifiesto va a sacar a nadie de ningún lado. No sé qué nos puede sacar de aquí. Por eso escribo esto, como he dicho antes, para sacarme a mí de este pozo de mierda, de historia, de decadencia, de política, de amor y sexo, de tópicos, de recursividad, en fin, de mierda fresca y abundante, de mierda seca y áspera, de mierda en todas sus formas, de mierda porque, mientras todo me ciegue seguirá siendo un montón de mierda por muy positivo y bonito que sea. Cuando se desenrede y se muestre claro ante mis ojos de qué tengo que hablar, dejaré de hablar de mierda. O no, no sé. ¿No os gusta cómo suena la palabra "mierda"? Mierda. Podría repetirla incansablemente. Eso tampoco me sacaría de aquí, pero es un consuelo. También podría escribir sobre eso, sobre lo jodidamente bien que suena decir MIERDA, y sobre lo jodidamente bien que suenan las palabrotas y lo bien que quedan en un puto texto. Pero no, no me apetece. Este caos temático es la leche: no te deja encontrar sobre qué escribir y, cuando te muestra algo, no te apetece. Me está tocando los huevos. Mejor dejo de teclear y me vuelvo a la vida, no veo cómo esto me va a sacar de aquí. Hasta luego, galimatías del vacío.

sábado, 4 de enero de 2014

Desde la ignorancia

no quiero saber
no sé
no quiero saber nada

no sé qué
no sé nada
y qué no sé

en mi cabeza
no se puede
saber
qué sé

si supiera
que sé
qué sé
no sé qué sabría
de qué sé

miércoles, 16 de octubre de 2013

Malote

El otro día hablé con una baldosa. Iba a pisarla y:
-¡Eh, tron! ¡Por favor, no me pises!
-¿Eh? ¿Por qué no? Eres una baldosa, las baldosas son para pisarlas.
-Verás... soy alérgica a la mierda. Y tú pisaste una mierda.





















Así que le cagué encima.

Menos ego colectivo

historiadores
dicen
pompeya cayó
ante un horror

el hombre no lo creó

lo extrahumano
no nos deja
ser algo
superior


martes, 1 de octubre de 2013

Desahogo

la profe está dando clase
y yo no quiero
me cago en todo
qué coñazo
no quiero escribir poesía
quiero soltar tacos
joder
pero no puedo soltar tacos
mierda
porque estamos en clase
así que escribo
cojones
en serio
qué puto coñazo
las clases prácticas molan más
mucho más
hostia ya

hzsgfhdsddaadsfgsxxahghhzxgasxgahzghxgagxzahg

he intentado atender
pero no puedo
qué maldito coñazo
las clases teóricas
de informática
en matemáticas
son un despropósito
pedos en el viento
voy a dejar de escribir
fingir que entiendo
y hacer sudokus
o algo
coño ya

martes, 30 de julio de 2013

Desesperanza/inutilidad

Hoy encontré la desesperanza
en las cosas más inútiles,
pues en este mundo todo ha de servir
para algo
a alguien
por algún motivo
y la gente se olvida
de que las cosas más inútiles
también tienen su belleza.

¿Y no será que los corazones
de la gente
se contagian
de la desesperanza
de las cosas inútiles?
¿Y por eso van llorando
sobre los engranajes
de la utilidad?

¿Y no será que la belleza es olvidada
y prevalece la formalidad?
¿Y por eso nadie construye
más allá de los límites
de su supuesta realidad
tan útilmente real?

Hoy encontré la desesperanza
en los corazones de la gente
y su terrible inutilidad.

domingo, 9 de junio de 2013

A-God-lone

God bless the world.
We have fallen along
the lenght of our sins.
We just need to be forgiven.
God bless us, please, please.
...
Please
...

Implying there's a God!
Implying we're not alone
with our pain!
Implying we're the good ones
created in his own image!

Painted by our sloth
we created his image,
and our pathologic
self-destruction,
our death-bearded brain
twitching with our sins,
there it is.

Lying.
Lying.
Lying in the floor
of the God's rubbish.
Lying to ourselves
with ideas of creating.
Creating a freedom
in our pain valley.
Creating the boredom
without wanting it.
Lying to the face
we appear to carry
and we believe to see!

Alone with the idea of God
we created
we are.
Alone with our dumbness.
Alone with our slumber
who came to our attempt to survive.
Alone with us,
in this invisible light.

We alone are.